domingo, 30 de enero de 2022

Elección presidencial y de un nuevo Congreso ¿De qué se trata?

Un par de meses nos separan de la elección de un nuevo Congreso de la República y la configuración de las listas a Senado y Cámara de Representantes ha significado, como no podría ser de otra manera, el deslinde de fronteras entre las tres facciones que en todo el país pugnan por el control de la Casa de Nariño.

Tal deslindamiento despierta, como cada cuatro años, esperanzas de distinto calibre en el ciudadano de carne y hueso para el que, algunos de los temas que se ventilan en la campaña, son casi que exclusivamente retóricos en tanto que a él le ocupa es la satisfacción de las más inmediatas necesidades.

La discusión, a fuerza de circunscribirse al asunto de qué bando llega a la presidencia de la República, va quedando vacía de contenido que apunte a la resolución de las problemáticas de orden local, departamental, subregional y regional. Vale la pena ahondar en esta idea.

La exacerbación de los caudillismos

Nuestra historia política da cuenta de que somos una nación muy dada al caudillismo, sin embargo, la actual contienda ha llevado este mal de nuestra vida política a niveles no vistos antes.

El Centro Democrático, partido de gobierno, no fundamenta su campaña en la defensa de los alcances del actual gobierno, tal vez no porque no quieran sino simplemente porque tales logros no existen, sino en la figura de Álvaro Uribe, convertido en abuelito protector que a través de las redes sociales advierte, encarga, aconseja y regaña y que, más recientemente, volvió a ser agitador de calle volante en mano y megáfono al hombro.

La configuración de sus listas a senado y cámara no resiste mayor análisis ni desde un punto de vista legal, moral o político: encabezada por el delfincito Uribe Turbay, con nombres tan cuestionados como Paola Holguín o María Fernanda Cabal[i] y con consignas de campaña tan sesudas como el ¡Paremos a Petro! del furibundo uribista Edward Rodríguez.[ii]

El Pacto Histórico, confluencia de la izquierda en torno a la persona de Gustavo Petro, logra éxitos en la ampliación de sus fronteras a nivel nacional, aun cuando se trate de indeseables oportunistas de la talla de Roy o Benedetti; pero fracasa en la tarea de ser confluencia de nivel regional, en una patética muestra del oportunismo sempiterno de nuestra izquierda ahora aderezado con elementos como quién interpreta mejor, está más cerca de o se parece más a Petro, el caudillo a quien han ungido presidente aún antes de las elecciones.

Afirmaciones más propias de un groupie que de quien encabeza la lista cerrada de la única, verdadera e irrepetible confluencia histórica de la izquierda nacional como aquello de que “si Gustavo Petro no gana la presidencia y no conseguimos la mayoría del Congreso no me posesiono”[iii] porque no se gastaría cuatro años nadando contra la corriente[iv] y consignas populacheras y sin contenido como lo del senador 100% antiuribista, son la constante en este campo.

El otro bando, la denominada Coalición Centro Esperanza, nacida con el enorme defecto de ser una reedición del Santismo como fuerza política, es decir, la agrupación de dogmáticos neoliberales no uribistas, no solo no propone absolutamente nada más que un descolorido ni Petro ni Uribe, que fuera entre otras cosas su gran atractivo inicial sino que, como ultra centro y, nuevamente en cabeza del indespeinable Sergio Fajardo, esta vez con adquisiciones paradójicas como la del ultraneoliberal Alejandro Gaviria, bien viene mereciendo el mote jocoso que le fuera impuesto por algún caricaturista: La Colisión de la Esperanza, pues a fuerza de mantener una unidad que, evidentemente no existe, le sale al paso al gravísimo problema de la captación de dirigentes uribistas, exuribistas o cuestionados, prohibiéndolo de palabra pero dándole la posibilidad a quienes reciben tales apoyos de decidir si se quedan o se van[v].

La mejor caracterización del fracaso de esta configuración alternativa a los dos extremos caudillistas la acaba de hacer el genial Daniel Coronell en su última columna para el portal Los Danieles: suicidio tibio[vi] solo habría que agregar, como contexto departamental de la crítica, la introducción en la lista al Senado de fantasmones con prácticas más que tradicionales de la política, ahora ungidos por figuras de la talla de Robledo y con el sello del Centro Esperanza.

¿De qué está hecho el panorama nacional?

Ante este panorama cobra relevancia preguntarse si el llamado panorama nacional de la política está solamente conformado por la pugna por el Solio de Bolívar, a tal punto que se desdeñe de tal manera el Senado de la República como lo hace Gustavo Bolívar y de que en los niveles departamentales y locales el campo alternativo se nutra de los apoyos y los votos de politiqueros de siempre en una peligrosa puesta en práctica del todo vale que nadie quiere reconocer, pero todos usan.

Así las cosas, saltan al primer lugar de importancia las acciones y organizaciones políticas que desde el plano local pugnan por dotar a los diferentes sectores sociales de la fortaleza, el conocimiento y la capacidad necesarias para hacer frente a la profundización de la crisis y construir alternativas que impacten directamente la calidad de vida de los colombianos de a pie, más allá de la retórica populachera que se ha tomado la política nacional, denunciada recientemente por Cecilia López Montaño al afirmar: los candidatos plantean temas puntuales, sin estrategia: corrupción, seguridad, educación... Una mirada pequeña a problemas inmensos. Quien quiera ser presidente de la República debe demostrar que puede abordar esta compleja realidad, plantear sus prioridades y justificarlas[vii].

La hora sigue siendo de organización y fortalecimiento de la capacidad de movilización de los diferentes sectores sociales, pero ahora, cobra mayor relevancia el poder local, que, en medio de todo, está siendo dejado por tirios y troyanos en manos de los mismos politiqueros de siempre, a cambio de apoyos para las diferentes candidaturas.



[i] https://diariocriterio.com/listas-congreso-candidatos-senado-2022/

[ii] https://www.pulzo.com/elecciones-2022/vallas-contra-gustavo-petro-contra-uribismo-campana-congreso-PP1153340

[iii] https://www.semana.com/nacion/articulo/si-petro-no-es-presidente-y-no-conseguimos-la-mayoria-del-congreso-no-me-pesesiono-bolivar/202159/

[iv] https://www.wradio.com.co/2021/12/14/si-gustavo-petro-no-es-elegido-no-me-posesiono-gustavo

[v] https://dignidad.co/coalicion/declaracion-de-la-coalicion-centro-esperanza/

[vi] https://losdanieles.com/daniel-coronell/suicidio-tibio/

[vii] https://www.elespectador.com/politica/una-cosa-es-ser-petrista-y-otra-ser-realista-cecilia-lopez-montano/ 

2 comentarios:

Estas cosas no pasaban antes

  En el año 2006 (o 2007) un estudiante de la Universidad de Córdoba cuyo nombre me reservo, no por socavarle uno de los muchos méritos hi...