Un par de meses nos separan de la elección de un nuevo
Congreso de la República y la configuración de las listas a Senado y Cámara de
Representantes ha significado, como no podría ser de otra manera, el deslinde
de fronteras entre las tres facciones que en todo el país pugnan por el control
de la Casa de Nariño.
Tal deslindamiento despierta, como cada cuatro años,
esperanzas de distinto calibre en el ciudadano de carne y hueso para el que,
algunos de los temas que se ventilan en la campaña, son casi que exclusivamente
retóricos en tanto que a él le ocupa es la satisfacción de las más inmediatas
necesidades.
La discusión, a fuerza de circunscribirse al asunto de
qué bando llega a la presidencia de la República, va quedando vacía de
contenido que apunte a la resolución de las problemáticas de orden local,
departamental, subregional y regional. Vale la pena ahondar en esta idea.
La
exacerbación de los caudillismos
Nuestra historia política da cuenta de que somos una nación
muy dada al caudillismo, sin embargo, la actual contienda ha llevado este mal
de nuestra vida política a niveles no vistos antes.
El Centro Democrático, partido de gobierno, no
fundamenta su campaña en la defensa de los alcances del actual gobierno, tal
vez no porque no quieran sino simplemente porque tales logros no existen, sino
en la figura de Álvaro Uribe, convertido en abuelito protector que a través de
las redes sociales advierte, encarga, aconseja y regaña y que, más
recientemente, volvió a ser agitador de calle volante en mano y megáfono al
hombro.
La configuración de sus listas a senado y cámara no
resiste mayor análisis ni desde un punto de vista legal, moral o político:
encabezada por el delfincito Uribe Turbay, con nombres tan cuestionados como
Paola Holguín o María Fernanda Cabal[i] y
con consignas de campaña tan sesudas como el ¡Paremos a Petro! del furibundo uribista Edward Rodríguez.[ii]
El Pacto Histórico, confluencia de la izquierda en
torno a la persona de Gustavo Petro, logra éxitos en la ampliación de sus
fronteras a nivel nacional, aun cuando se trate de indeseables oportunistas de
la talla de Roy o Benedetti; pero fracasa en la tarea de ser confluencia de
nivel regional, en una patética muestra del oportunismo sempiterno de nuestra izquierda ahora aderezado con elementos
como quién interpreta mejor, está más cerca de o se parece más a Petro, el
caudillo a quien han ungido presidente aún antes de las elecciones.
Afirmaciones más propias de un groupie que de quien encabeza la lista cerrada de la única, verdadera e irrepetible confluencia histórica de la
izquierda nacional como aquello de que “si Gustavo Petro no gana la
presidencia y no conseguimos la mayoría del Congreso no me posesiono”[iii]
porque no se gastaría cuatro años nadando contra la corriente[iv] y
consignas populacheras y sin contenido como lo del senador 100% antiuribista, son
la constante en este campo.
El otro bando, la denominada Coalición Centro
Esperanza, nacida con el enorme defecto de ser una reedición del Santismo como
fuerza política, es decir, la agrupación de dogmáticos neoliberales no
uribistas, no solo no propone absolutamente nada más que un descolorido ni Petro ni Uribe, que fuera entre otras
cosas su gran atractivo inicial sino que, como ultra centro y, nuevamente en cabeza del indespeinable Sergio Fajardo,
esta vez con adquisiciones paradójicas como la del ultraneoliberal Alejandro
Gaviria, bien viene mereciendo el mote jocoso que le fuera impuesto por algún
caricaturista: La Colisión de la
Esperanza, pues a fuerza de mantener una unidad que, evidentemente no
existe, le sale al paso al gravísimo problema de la captación de dirigentes
uribistas, exuribistas o cuestionados, prohibiéndolo de palabra pero dándole la
posibilidad a quienes reciben tales apoyos de decidir si se quedan o se van[v].
La mejor caracterización del fracaso de esta
configuración alternativa a los dos extremos caudillistas la acaba de hacer el
genial Daniel Coronell en su última columna para el portal Los Danieles: suicidio tibio[vi]
solo habría que agregar, como contexto departamental de la crítica, la
introducción en la lista al Senado de fantasmones con prácticas más que
tradicionales de la política, ahora ungidos por figuras de la talla de Robledo
y con el sello del Centro Esperanza.
¿De
qué está hecho el panorama nacional?
Ante este panorama cobra relevancia preguntarse si el
llamado panorama nacional de la política está solamente conformado por la pugna
por el Solio de Bolívar, a tal punto
que se desdeñe de tal manera el Senado de la República como lo hace Gustavo
Bolívar y de que en los niveles departamentales y locales el campo alternativo
se nutra de los apoyos y los votos de politiqueros de siempre en una peligrosa
puesta en práctica del todo vale que nadie quiere reconocer, pero todos usan.
Así las cosas, saltan al primer lugar de importancia las
acciones y organizaciones políticas que desde el plano local pugnan por dotar a
los diferentes sectores sociales de la fortaleza, el conocimiento y la
capacidad necesarias para hacer frente a la profundización de la crisis y
construir alternativas que impacten directamente la calidad de vida de los
colombianos de a pie, más allá de la retórica populachera que se ha tomado la
política nacional, denunciada recientemente por Cecilia López Montaño al afirmar: los
candidatos plantean temas puntuales, sin estrategia: corrupción, seguridad,
educación... Una mirada pequeña a problemas inmensos. Quien quiera ser
presidente de la República debe demostrar que puede abordar esta compleja
realidad, plantear sus prioridades y justificarlas[vii].
La
hora sigue siendo de organización y fortalecimiento de la capacidad de
movilización de los diferentes sectores sociales, pero ahora, cobra mayor
relevancia el poder local, que, en medio de todo, está siendo dejado por tirios
y troyanos en manos de los mismos politiqueros de siempre, a cambio de apoyos
para las diferentes candidaturas.
[i] https://diariocriterio.com/listas-congreso-candidatos-senado-2022/
[ii] https://www.pulzo.com/elecciones-2022/vallas-contra-gustavo-petro-contra-uribismo-campana-congreso-PP1153340
[iii] https://www.semana.com/nacion/articulo/si-petro-no-es-presidente-y-no-conseguimos-la-mayoria-del-congreso-no-me-pesesiono-bolivar/202159/
[iv] https://www.wradio.com.co/2021/12/14/si-gustavo-petro-no-es-elegido-no-me-posesiono-gustavo
[v] https://dignidad.co/coalicion/declaracion-de-la-coalicion-centro-esperanza/
[vi] https://losdanieles.com/daniel-coronell/suicidio-tibio/
[vii] https://www.elespectador.com/politica/una-cosa-es-ser-petrista-y-otra-ser-realista-cecilia-lopez-montano/
👏👏👍👍
ResponderEliminarGracias por leer.
Eliminar