sábado, 18 de enero de 2025

SETP: Un sistema que se hizo viejo antes de estrenarse

 En febrero se cumplirán 15 años de la primera versión conocida del Documento Conpes 3638 sobre el Sistema Estratégico de Transporte Público de Pasajeros para el municipio de Montería, una efeméride digna de celebrarse y que otorga una oportunidad única para hablar de movilidad urbana y transporte público en el Valle del Sinú.

Una mirada a las cifras que se aportan en el documento valida la preocupación que da título a esta columna, veamos:

Los SETP son creados por la norma como soluciones de movilidad para ciudades de entre 250 mil y 500 mil habitantes. Para ciudades de más de 500 mil habitantes se han establecido Sistemas Integrados de Transporte Público – SITP basados en el polémico sistema BRT, buses de tránsito rápido por sus siglas en inglés, y que se caracterizan por carriles exclusivos, prioridad semafórica, cobro fuera de los buses, estaciones mejoradas y algunos elementos más.

El SETP que se proyecta en el Conpes 3638 es para una ciudad de 403.280 habitantes, con 84.530 viviendas y un porcentaje de población rural del 23,59%[1] una Montería que por supuesto ya no existe pues, según las proyecciones demográficas del DANE, nuestra ciudad tenía en 2023 523.150 habitantes[2], mientras que según el Censo Poblacional de 2018, la población rural ascendía al 18,1% del total y las unidades de vivienda llegaban a 133.604,[3] diferencias significativas que, por supuesto, tienen profundas implicaciones en la movilidad urbana.

Otro dato de mucha relevancia es el de la participación del mototaxismo como opción para la movilidad urbana en la ciudad, el cual, según datos del Conpes 3638, correspondía a un 7,9% de un total de 430.000 viajes diarios.

¿Qué impacto tiene la variación de estos índices en la movilidad urbana y, por consiguiente, en las necesidades ciudadanas de transporte público masivo?

El sector del transporte público de pasajeros en Montería tiene un factor de presión significativa en el mototaxismo, el cual se encuentra vinculado por sus causas al desmantelamiento del aparato productivo de la ciudad.

Montería, otrora capital ganadera de Colombia, ha sufrido una serie de presiones desde organismos como el Banco Mundial – a través del programa Ciudades Amables- para “reinventarse” como una plataforma urbana para la venta de servicios y un destino turístico.  

El fracaso de este modelo de ciudad es evidente si tenemos en cuenta que hoy el principal empleador en Montería es la propia administración pública, seguida de sectores con altísimos índices de informalidad como son las actividades artísticas y de entretenimiento, y por el sector del comercio, que vive picos de vinculación laboral en la temporada de fiestas decembrinas –vinculación informal y de baja remuneración- para luego normalizarse a la  baja en el mes de febrero.[4]

También es evidente en el aumento del mototaxismo, no solo como opción laboral para miles de monterianos sino como método de transporte urbano.

La ausencia de cifras por el fracaso de varios intentos de censar a la población dedicada al mototaxismo no obsta para que demos cuenta del aumento de este fenómeno que, además de sus causales socioeconómicas, ha recibido un enorme empujón por la quiebra de Metrosinú y Monteriana Móvil, manifestada en la drástica reducción de los buses que circulan por nuestra ciudad y el aumento sostenido del valor del pasaje que en 2025 llega a $3.300 más alto que en Bogotá, Cali, Ibagué, Pereira, Cartagena, Santa Marta, Armenia, Manizales y Pasto, por solo mencionar algunas ciudades.

Hoy tenemos un sistema de transporte público completamente destruido, con un costo elevadísimo que lo hace casi un lujo para unos cuantos y un Sistema Estratégico de Transporte Público que se anuncia y se anuncia y no se pone en movimiento.

El aumento del mototaxismo, el fracaso en la implementación del SETP y la quiebra de los operadores privados que venían prestando el servicio de transporte público en la ciudad son el coro que canta el fracaso de los últimos gobiernos conservadores, desde Marcos Daniel Pineda, hasta Hugo Kerguelén, en el manejo de la movilidad urbana en el valle del Sinú.

Desde el pesero que nos movió hasta la década de los noventa, Montería ha sido siempre una ciudad vertebrada pos sistemas públicos de transporte, cada cual con mayor grado de formalidad e integración que el anterior.

Hoy, los pocos buses que ruedan van a un pequeñísimo sector de la ciudad a elevadísimos costos y moviendo cada vez más pocas personas, si nos basamos en las cifras que motivaron la formulación del SETP, me temo que cuando se estrene –si es que algún día termina por estrenarse- ya será un sistema viejo para una ciudad cuyas necesidades de movilidad lo han rebasado.

 



[1] Consejo Nacional de Política Económica y Social (2008) Documento Conpes 3638, Sistema Estratégico de Transporte Público de Pasajeros para el municipio de Montería. Disponible en: https://mintransporte.gov.co/loader.php?lServicio=Tools2&lTipo=descargas&lFuncion=descargar&idFile=56503

[2] https://telencuestas.com/censos-de-poblacion/colombia/2023/cordoba/monteria

[3] https://sitios.dane.gov.co/cnpv/app/views/informacion/perfiles/23001_infografia.pdf

[4] https://larazon.co/monteria/alcalde-kerguelen-celebra-disminucion-a-un-digito-de-la-tasa-de-desempleo-tras-seis-anos/

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